Reflexión Tercera Parte: Barbero

Pensar los procesos de comunicación desde ahí, desde la cultura, significa dejar de pensarlos
desde las disciplinas y desde los medios.
BARBERO.
Pensar los procesos de constitución de lo masivo hace necesaria la articulación de las prácticas de comunicación y los movimientos sociales y culturales. “El campo de lo que denominamos mediaciones se halla constituido por los dispositivos a través de los cuales la hegemonía transforma desde dentro el sentido del trabajo y la vida de la comunidad” (Barbero; 1998:262). Es por esto que se hace necesaria una pequeña aproximación al reconocimiento de ese mestizaje que en América Latina, aparece como la diversidad de solidaridades que sincrónicamente operan en la sociedad actual, y que constantemente está en lucha por rescatar las raíces y las pérdidas de identidad; una identidad desgastada gracias a las masa urbanas, su contaminación cultural y política. Esa relación que a través de los años ha mantenido la palabra mestizaje con lo primitivo, lo indígena, lo auténtico, es lo que a la misma vez lo aleja de toda posibilidad de contacto con la modernidad, negándole así, la capacidad de desarrollarse como cultura.
Aparecen entonces, algunos fenómenos que darán paso de lo étnico a lo típico: el turismo, las artesanías, las danzas, la música, el graffiti… los cuales irán borrando la memoria de la historia, y sus modos de producir se convertirán en los vehículos mediadores de la separación entre los objetos y las prácticas. El sentido de mediación se dará con la afirmación de lo comunitario en eventos como los ritos y las ceremonias, las cuales seguirán siendo espacios de configuración de lo étnico en ámbito de movimientos sociales; pues, todo aquello que atrajera fuertemente las masas populares, sería sospechoso de la posibilidad de una creación cultural.
Un ejemplo de lo anterior es el cine, como ese medio de expresión y difusión donde el populismo se hace nacionalismo, “y al cine irán las masas populares no tanto a divertirse cuanto a experimentar con su vida cotidiana, a ver reiterados sus códigos de costumbres” (Barbero; 1998:268). Pero no sólo el cine permite esa relación entre lo que viene de las culturas campesinas y lo urbano, también la radio, el fútbol, la publicidad, la televisión… acercan la cultura popular urbana a la industria cultural. Más adelante en la historia de la población de los barrios, será la mujer quien juegue un papel protagónico en la mediación entre las tramas sociales y las afectivas, entre el problema y la solución; otro ejemplo de mediación. Toda una cantidad de tiempos y espacios que lleva inmersa la comunicación.
Con la comunicación aparece la ideología moral como fuente de división entre el uso que le diera el proletariado y las oligarquías reduccionista. “(…) con sólo analizar los objetivos económicos e ideológicos de los medios masivos podía saberse que necesidades generaban y cómo sometían a los consumidores” (Barbero; 1998:282). Una pasividad consumista y una respuesta autómata al mensaje emitido, daban fe de la carencia de seducción y resistencia entre emisores dominantes y receptores dominados. Todo proceso de comunicación, ocuparía, entonces, un espacio de producción por encima de una simple circulación; es así como se abre paso al redescubrimiento de lo popular desde la revalorización de las mediaciones y articulaciones de la sociedad civil, un sentido social a los conflictos que reconozca las experiencias colectivas ajenas a las formas partidarias.
Redefinir la cultura implica comprender la naturaleza de la comunicación, algo así como un proceso de significación en el cual el receptor es también productor, y en el cual la democracia del pueblo exige un paso de lo cultural a las masas; un reconocimiento de todas las situaciones (sociales, ideológicas, políticas, históricas y culturales) desde las mediaciones y los sujetos. De aquí la urgente necesidad de cambiar el concepto del consumismo que nos permita una comprensión de los diferentes usos sociales de comunicación, y no de esa simple reproducción de fuerzas. Es claro que el consumismo esté ligado a ese mundo de lo alcanzable e inalcanzable, pero también es cierto que dentro de él se da un juego de producción de sentimientos, de lucha por la posesión de objetos y de los usos que le dan forma social; es una relación constante de reproducción y producción.
Y como muchos otros lugares que permiten la mediación, también la cotidianidad familiar, la temporalidad social y la competencia cultural hacen parte de ella, todos ellos ámbitos de recepción que permiten pensar los distintos tipos de competencia comunicativa en cuanto aceleración o freno de la participación social y de la política democrática de los medios, particularmente de su uso. Semejante al melodrama cuando vislumbraba esa manera de expresar el modo de vivir y sentir de la gente (un drama del reconocimiento); una herramienta que permitía adentrarse en el terreno de lo racial, de los orígenes, y aquella en la que se hacía visible la matriz cultural que alimentaba el reconocimiento popular en la cultura de masa; la presencia de lo popular en lo masivo.
Con la aparición de las masas urbanas, lo popular toma un cambio en su forma de sociedad dentro de la sociedad; pues, todo está dado en masa: el sistema educativo, la participación política, las prácticas religiosas, los modelos de consumo…lo cual lleva a pensar lo popular desde lo masivo como esa nueva condición de existencia y de lucha, como ese nuevo papel de la hegemonía. “Por eso frente ala crítica de la masificación uno tienen derecho a preguntarse con A. Signorelli si o que se rechaza es lo que hay en ella de opresión y de dominio, o lo que ella entraña de nuevas formas de relación social y de conflictividad” (Barbero; 1998:319). Todo pueblo en masa tienen un camino recorrido y uno por recorrer, su única manera de reconocerse será poniendo en comunicación las formas populares que aún siguen siendo un anhelo. Es la comunicación el reto que le queda a todas las instituciones sociales, incluyendo primordialmente la escuela, para así darle paso de los medios a las mediaciones.

0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio